|
Article Excerpt El escenario y sus circunstancias, aunque verificables, parecen absolutamente inverosímiles, pero en su momento fueron habituales: dos Juanes y dos Diegos que cada domingo por la tarde se reunían puntuales a ejercer el ritual de una partida de dominó. Hubo jornadas que transcurrieron en silencio y, por lo menos una, donde el juego desplegó el ir y venir de las fichas mientras los cuatro oían, sin necesariamente escucharlo, el tango Uno como música de fondo, un telón místico donde la voz de Gardel se volvía un lejano bálsamo entrelazándose con las pocas voces que exige una buena partida de dominó y con el ruido inconfundible de esa sola ficha que cae sobre la mesa como una lápida de mármol en miniatura.
La trama, si bien es simple, no queda exenta de misterio, de ese azar indescifrable que marcó un cruce de destinos, quizá, sin que alguno de los cuatro jugadores en cuestión se diera cuenta. Si acaso, habría que agregar que uno no siempre percibe los dictados de su destino, sino quizás algunos aromas apenas perceptibles que nos llegan --como un viento ligero-- desde el futuro desconocido que nos depara la vida. Lo saben bien los que acostumbran el ritual de la ficha: el dominó conjuga una rara matemática que no necesariamente podría calificarse de precisa, pues al número aparentemente finito de sus piezas habría que agregar las combinaciones infinitas que no siempre logra calcular el más diestro de sus jugadores. Entre los dos Juanes y dos Diegos que ocupan el recuerdo de esta historia habrá que conceder que hubo más de un domingo en que parecería que se sabían interlocutores de un misterio; cuatro a la mesa donde repetían semana a semana el azaroso rito de lo circunstancial, sin preocuparse por las posibles patrañas que acostumbra jugar el destino o los pormenores y minucias de la realidad circundante. Se reunían a jugar y ya está. Un pacto banal, aunque en la mente de quien ahora los invoca parecería sustentarse la trama de un tratado literario; un acuerdo consuetudinario, ligero. Dominical.
Si acaso, hubo domingos en que alguno de los Juanes o un Diego elegían aderezar la partida con referencias a las magias inherentes del juego mismo. Está el domingo, por ejemplo, en que uno de los Diegos ponderó a manera de ensayo verbal que no dejaba de ser enigmático el remoto origen o la...
|
|

More articles from Letras Libres
Canci�n de Tokio.(Poema), February 01, 2007 Vasili Grossman 1905-1964: en nombre de los que yacen en la tierra: co..., February 01, 2007 Mapa de sitio para entender la vuelta de la violencia terrorista en Es..., February 01, 2007 Recuperaci�n.(Eugenio Montale. Poes�a completa)(Rese�a de libro), February 01, 2007 Orwell y los sobornos de la simpat�a.(Matar a un elefante y otros escr..., February 01, 2007
Looking for additional articles?
Search our database of over 3 million articles.
Looking for more in-depth information on this industry?
Search our complete database of Industry & Market reports by text, subject, publication
name or publication date.
About Goliath
Whether you're looking for sales prospects, competitive information, company
analysis or best practices in managing your organization,
Goliath can help you meet your business needs.
Our extensive business information databases empower business
professionals with both the breadth and depth of credible,
authoritative information they need to support their business
goals. Whether it be strategic planning, sales prospecting,
company research or defining management best practices -
Goliath is your leading source for accurate information.
|
|