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Article Excerpt II. Del Edén a la Armonía
Una de las mayores dificultades ara hacer una síntesis del frondoso pensamiento de Fourier es su pasión --puede llamársele locura-- clasificatoria, en la que a las palabras él suele imponerles significados distintos del usual. Así, en el vocabulario de Fourier, Civilización no debe entenderse por lo que el común de los mortales supone por tal, sino más bien como sinónimo de barbarie, de todo lo que anda mal en la vida presente. Según él, la humanidad pasaría por ocho fases o estados antes de alcanzar la felicidad: Edén, Salvajismo, Patriarcado, Barbarie, Civilización (el estado actual), y avanzaría hacia el Garantismo, la Asociación simple y la Asociación compuesta o Armonía, en la que los seres humanos habrían erradicado por fin las injusticias, el sufrimiento, y alcanzado, todos, la particular forma de dicha a la que aspiraban. La Armonía sería, pues, el fin de la Historia. Del Edén a la Civilización todas aquellas edades tienen como denominador común la perfidia, la injusticia, la coacción, la indigencia, las revoluciones, la enfermedad y las debilidades corporales. Con el Garantismo comenzará el verdadero progreso --material, moral y amoroso-- que culminará en la Armonía.
El derecho al trabajo, que Fourier defiende, y que en Armonía se hará realidad, no significa, únicamente, el derecho a un empleo remunerado que permita al ciudadano vivir con decoro. Significa tener un trabajo atrayente, el que se hace por vocación y placer antes que por obligación. En Armonía, habrá desaparecido el trabajo repugnante, que practica la mayor parte de las gentes en esta etapa de Civilización. Y a ello se debe que haya tanta amargura e infelicidad en el mundo actual.
El estudio de las pasiones constituye el conocimiento clave para reestructurar esta sociedad mal hecha, de modo que la felicidad sea posible y se ponga al alcance de todos. Para Fourier, el gran error histórico de la humanidad ha sido querer reformar la "inmutable naturaleza" del hombre. Él propone, más bien, adaptar el sistema social a esa "naturaleza" --la condición humana-- para que hombres y mujeres sean libres y felices, y puedan vivir sin renunciar a sus pasiones. Éstas son lícitas por el mero hecho de existir; si no lo fueran, Dios no habría creado al hombre tal como es. No es al ser humano al que hay que reformar, sino a una sociedad que, diseñada de tal modo que resulta inevitable en ella la represión, condena a hombres y mujeres a sufrir, ¿Significa esto que no hay pasiones ilícitas, peligrosas, antisociales? Fourier, optimista irreductible, cree que no, que todas las pasiones son o pueden volverse positivas, dentro de una sociedad flexible y funcional. En ésta, por ejemplo, los seres humanos predispuestos al crimen, atraídos por la sangre, por el uso del cuchillo, podrán tornarse inofensivos y...
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